Nuestra cocina es cosmopolita, libre y muy personal. Trabajamos con sabores que amamos: algunos platos nacieron en casa, repetidos una y otra vez hasta quedar perfectos; otros vienen de los recuerdos de nuestros viajes. No nos limitamos a una sola cultura gastronómica y también incluimos algunos platos peruanos reinterpretados de manera creativa y moderna.
Siempre buscamos contrastes, técnica y ese giro inesperado que vuelva la experiencia memorable. Acompañamos todo con una selección cuidada de vinos, bebidas y cócteles que complementan cada plato.
Estamos en una callecita tranquila de Cusco. Tenemos mesitas pequeñas en la vereda para disfrutar del sol, del aire libre, de un desayuno, una cerveza o una copa de vino mientras ves pasar la ciudad. Una ubicación céntrica y accesible.
Calle Waynapata 318.